Pensamiento crítico. Técnicas para su
desarrollo
Introducción
El advenimiento de nuevos tiempos, milenios y siglos, ha
significado para las personas el gran desafío de adquirir una cantidad muy
vasta de información. Sin embargo, esta información se incrementa a gran
velocidad, generando cambios en las diferentes esferas del conocimiento y de
la vida.
Frente a este panorama, los ciudadanos del presente y del mañana, requieren
estar en capacidad de analizar con criterio dicha información y procesarla
adecuadamente para determinar su verdadero valor y confiabilidad; para
entenderla en su auténtico sentido y así obrar correctamente y asumir con
entereza las consecuencias de sus decisiones.
Un atributo importante para todo ser humano en este nuevo
escenario es el desarrollo y educación del pensamiento crítico. Huitt (1993) y
Thomas y Smoot (1994) afirman que éste es un elemento importante para el éxito
de las personas en la vida por cuanto ayuda positivamente a entenderla en toda
su complejidad. La vida, en general, y la ciudadanía, en particular, requieren
de las personas el actuar adecuadamente, lo que implica la elección de opciones
y la toma de decisiones de convivencia basadas en un cuidadoso ejercicio del
pensamiento crítico. La libre elección, base fundamental de la vida
democrática, se fundamenta también en la capacidad de pensar con claridad.
El pensamiento crítico es consustancial a la naturaleza humana.
Todo ser humano cuenta con la característica del pensamiento crítico, el cual
puede desarrollarse en diferentes grados en cada individuo. El hombre, por ser
tal, está en capacidad de ejercitar y usar apropiadamente su pensar. En el
actuar diario y en cada pregunta que se hace acerca de una situación
cualquiera, está haciendo uso del pensamiento crítico. Así por ejemplo, cuando
decide una ruta para llegar a un destino en lugar de otras rutas alternativas,
cuando opta por un esquema de organización para un informe escrito, cuando
decide comprar ciertos alimentos en lugar de otros, cuando selecciona una
vestimenta para una ocasión, al leer un diario, al ver un comercial en la
televisión, al escuchar una exposición, al decidir qué hacer el resto del día,
etc., y en general, cuando toma decisiones de diferentes niveles, se puede
decir que los problemas e interrogantes de la sociedad actual requieren de
respuestas fundamentadas producto del ejercicio de este tipo de pensamiento.
Al respecto, en este documento el pensamiento crítico se refiere a
la habilidad consciente, sistemática y deliberada que usa el hombre en la toma
de decisiones. Una muestra clara de la aplicación del pensamiento crítico sería
cuando los miembros de un jurado evalúan evidencias y toman decisiones. Igualmente,
cuando los miembros de un directorio analizan información del mercado,
tendencias y oportunidades para las inversiones, toman decisiones con relación
a una empresa, y cuando los científicos estudian fenómenos y establecen
relaciones o predicciones.
Se puede afirmar, entonces, que el pensamiento crítico es
aplicable en toda la vida personal y profesional. Más aún, su uso frecuente y
su perfeccionamiento mejoran la comunicación e influyen en la manera de ser, de
comportarse y de entender el mundo actual y futuro. Más que una persona con
mucha información se requiere de una persona que sepa discernir y tomar
decisiones razonadas tanto en su vida personal y profesional, así como en
asuntos civiles. Se requiere que la persona sea capaz de darle significado a
sus experiencias y que ante una afirmación o situación, sea capaz de generar
preguntas que le permitan aceptar o rechazar lo dicho o hecho. Preguntas tales
como: ¿cómo se justifica esta posición?, ¿cuál es la evidencia?, ¿dónde está el
sustento?, etc., facilitan su autorreflexión y evaluación de las ideas o
argumentos.